El argumento más fuerte para un biomarcador en etapa temprana es la convergencia: equipos distintos, países distintos, métodos distintos, todos apuntando a la misma señal.
La detección canina del Parkinson se ha demostrado de forma independiente en el Reino Unido (Rooney 2025), China (Gao 2022 — tres pastores belgas malinois, sensibilidad 89–91%, especificidad 86–95%, publicado en Movement Disorders) y Estados Unidos (Holt 2024 — 23 perros mascota de razas variadas, sensibilidad 89%, especificidad 87%).
En paralelo, la firma molecular ha sido validada por metabolómica (Nature Communications 2021), un ensayo de espectrometría de masas de tres minutos para el punto de atención (JACS Au 2022), sistemas de nariz electrónica (ACS Omega 2022) y biosensores de cerebro de insecto vivo (Biosensors & Bioelectronics 2024).
Ningún estudio por sí solo es decisivo. En conjunto, describen un biomarcador olfativo real, medible y reproducible — la base sobre la que se construye NeuroNose.